martes, 14 de diciembre de 2010

Todos los viajeros somos coleccionistas de recuerdos. Algunos son intangibles y viven en nuestra memoria, fotos o escritos y otros van formando  un pequeño museo de objetos diversos a los que tenemos un cariño especial. A esos objetos y a la historia de cómo llegaron a  nuestro hogar dedico esta sección de “recuerdos de viaje”.

Hace 5 años tuve la suerte de realizar un CIRCUITO POR TURQUIA: Capadocia, Pamukkale, Éfeso, Bursa y Estambul fueron las paradas de nuestra ruta. Todo el país nos sorprendió por la riqueza de su artesanía y sobre todo por el fantástico trato de los mercaderes.  Los turcos son un pueblo de comerciantes  y eso se nota en el trato con el público. Es habitual que te agasajen con un té caliente y  te inviten a compartir con ellos la sisha o pipa de agua. La mayoría  te tratan tan bien y te hacen sentir tan a gusto que es difícil salir sin comprar algo. El regateo es obligatorio y hay que tomárselo con calma. Media hora es lo habitual antes de llegar al trato.

En nuestras compras evitamos las trampas para turistas que suelen montar las agencias de viaje. Tienen la costumbre de encerrarte  en tiendas de alfombras y joyas y ahí SÍ que es una pesadilla librarse de los vendedores .Tampoco  compramos nada  en el famoso GRAN BAZAR de ESTAMBUL, super  turístico y plagado de falsificaciones.

Nos centramos en las pequeñas tiendas de artesanía y en las carpas de lona que montan en la zona de CAPADOCIA.

De los recuerdos que trajimos de allí al que más cariño le tengo es a este BACKGAMON de madera con incrustaciones de nácar y filigrana de bronce.

 

El backgamon es un juego muy popular en Turquía.  Nada más llegar al país nos llamó la atención que había grupos de hombres jugando en la calle (no vimos a una sola mujer en esa tesitura…).Sacan a las plazas o a las entradas de los negocios una mesita, un par de taburetes y se ponen a jugar. Es tal la afición, que aunque el backgamon es un juego de dos,  suele haber gente mirando, esperando su turno o incluso apostando por su jugador favorito.

Se juega con una caja de madera que al abrirse se convierte en el tablero por el que avanzan las fichas.  En todas las tiendas hay, pero es casi siempre el mismo modelo de plástico y nosotros buscábamos algo más especial…

Este lo compramos en un tendejón de lona  cerca de Neveshir. La tienda era una especie de almacén donde los objetos se apilaban sin demasiado orden en unas estanterías de madera. Tras merodear un buen rato buscando un objeto especial vimos una  caja de madera que nos llamó la atención. Era el Backagamon perfecto. Justo lo que estábamos buscando! Tras el correspondiente regateo nos hicimos con él y creo que es una de las mejores compras que hemos hecho en nuestros viajes.

Unos días después en BURSA un vendedor de esos que saben cómo engatusar a un cliente nos invitó a un té y en su pequeño teatro de sombras representó para nosotros un cómico Madrid- Barça (se las saben todas…) Las figurillas que empleó eran unas  marionetas planas de piel de camello y vivos colores. En concreto eran Karagoz y Hacivad, los dos personajes principales del teatro de sombras turco que se representa tras una caja de luz como nos había enseñado aquel mercader. Desde aquel día  los dos muñequitos “viven”  en  la ventana de nuestro salón (menos hoy que los quité para hacer las fotos)

 

En ESTAMBUL  agobiados por el GRAN BAZAR descubrimos un pequeño mercado  detrás de la Mezquita Azul. Se llama EL MERCADO DE ARASTA y es una calle con tiendas de artesanía a ambos lados. Nosotros no pasamos de la primera…Este vendedor era un profesional que nos tuvo allí hora y media enredados con un anillo puzzle…Me dijo que me lo regalaba si era capaz de montarlo. Sólo eran 4 piezas entrelazadas pero os aseguro que aquello era endiabladamente difícil… mientras tanto tomábamos té y fumábamos con él la sisha de agua…toda una experiencia.  Al final me enseño a montar el anillo y lo compré. Me gusta tenerlo porque me recuerda los riesgos de pasarse de listo… Además compramos estos platitos de cerámica pintados a mano.

Comprar en Turquía es toda una experiencia para disfrutar con calma. Ciertamente los vendedores te lían, es su trabajo y son muy buenos en él pero consiguen que pases un buen rato y te marches contento con tus compras ¿Qué más se puede pedir?

Otros recuerdos que trajimos de aquel viaje fueron una ESPONJA NATURAL comprada en el MERCADO DE LAS ESPECIAS (la más suave que he tenido nunca), ESPECIAS y PÉTALOS DE ROSA, OJOS TURCOS DE LA SUERTE (dicen que previenen del mal de ojo), VASOS PARA EL TE, y GUÍAS DE LOS LUGARES QUE VISITAMOS.

 

Si has llegado hasta aquí te habrás dado cuenta de que este artículo no pretende ser una guía de compras. Si lo fuera te habría hablado de las alfombras (magníficas por cierto) ni un catálogo de Souvenirs al uso. Solo es, como el resto del blog, un relato de las experiencias de dos viajeros que disfrutan compartiendo sus pequeños hallazgos y anécdotas viajeras con los demás. Pero quien sabe, tal vez a alguien le pueda servir de inspiración o le encuentre utilidad. ¿Qué te traerías o trajiste tú de Turquía? ¿Cuál es tu Souvenir viajero más preciado? ¿Y el que más te ha costado conseguir?

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